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Tus decisiones pueden cambiar el mundo

Las Inversiones Socialmente Responsables son un potente motor de transformación

Si te interesa la sostenibilidad medioambiental y eres consecuente con ello, reciclando tus residuos y utilizando transportes no contaminantes. Si aspiras a vivir en un mundo más justo, en el que no haya personas sufriendo por carecer de educación y medios de vida o por vivir en zonas de conflictos bélicos. Si aplicas la solidaridad en tu entorno y en todos los ámbitos de tu vida. Si crees en la responsabilidad social, ¿porqué no dar un paso más?

Trasladar el compromiso ético también a tus decisiones de consumo e inversión es sencillo gracias a las ISR (Inversiones Socialmente Responsables). Estas se erigen como una herramienta eficaz que asegura que tu dinero va a ser invertido o llega a empresas y proyectos con un compromiso ético y que cumplen con los criterios ESG (medioambientales, sociales y de buen gobierno).

La ISR es al menos tan eficiente como la inversión tradicional en cuanto a la rentabilidad-riesgo y permite un mejor conocimiento de los riesgos de las empresas y de las actividades en las que estas invierten. De hecho, podrías incluso decidir en qué proyecto concreto de una empresa quieres invertir a través de las Inversiones de Alto Impacto.

No es nada nuevo que los conceptos de inversión y de ética vayan de la mano. De hecho, ya en el siglo XVI y XVII pensadores y filósofos como Martín de Azpilicueta y John Wesley defendieron la importancia de aplicar la ética y conciencia social a la hora de invertir. Y en la época de los sesenta una serie de movimientos sociales, medioambientales, de derechos cívicos y de derechos de las mujeres pusieron el foco en la importancia de la responsabilidad social y los inversores se hicieron eco de ello, volviendo sus ojos a las inversiones responsables.

Hoy en día, entre las inquietudes de la sociedad está la de vivir de acuerdo con los principios éticos que tenemos cada persona y aplicar esta coherencia a todos los ámbitos de la vida. Para conseguirlo es importante que, a la hora de consumir e invertir, sepas cómo las empresas interactúan con el entorno en el que están presentes y analices si ello se adecúa o no a tu compromiso social.

Primando las actitudes sostenibles relacionadas con el medio ambiente, el bienestar social y el buen gobierno corporativo podremos conseguir que el compromiso ético de las empresas pase a formar parte de su filosofía y sea una variable esencial a la hora de atraer a clientes e inversores. Entre todos estaremos consiguiendo cambiar el mundo.


Consume de forma activa y consciente

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