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Fases de la tramitación del siniestro

Estos son trámites internos de la entidad de seguros, pero una descripción de ellos permite entender esta parte de la actividad aseguradora.

Recepción de la declaración

La tramitación del siniestro comienza con la declaración que realiza el asegurado una vez que ocurre el mismo. Normalmente, es la primera noticia que tiene la entidad aseguradora y, por lo tanto, es fundamental que esta declaración aporte una información completa sobre las causas y las consecuencias que se derivan de dicho siniestro.

Apertura del expediente

Después de conocer el siniestro, la aseguradora "abre un expediente” al que se incorporan posteriormente todas las informaciones y datos que se obtengan en la tramitación.

Valoración inicial del siniestro

Al mismo tiempo que se abre el expediente, el tramitador de la compañía aseguradora realiza una primera valoración de su coste.

Primeras comprobaciones

Con las primeras comprobaciones el asegurador pretende conocer si debe proseguir hasta finalizar la gestión del siniestro o dar por concluido el proceso. El asegurado puede adoptar alguna de estas tres decisiones: 

  • El siniestro no es objeto de cobertura: se comunica el rehúse.
  • Es una situación clara de cobertura del seguro. se procede a indemnizar al asegurado y cerrar el expediente.
  • Si el caso presenta complejidades, se debe continuar con la tramitación del siniestro.

Intervención del perito

El perito es un profesional experto en la materia a quien el asegurador confía la tarea de valorar las consecuencias del siniestro y analizar sus posibles causas. Del informe que realice depende, en gran medida, la decisión del asegurador sobre la aceptación o no del siniestro.

Resolución de la tramitación

Una vez realizadas todas las averiguaciones, valorado el coste del siniestro y estimada la indemnización (si corresponde), el asegurador adoptará alguna de las siguientes decisiones:

  • Pagar la indemnización o prestación correspondiente.
  • Pagar la indemnización y anular el contrato de seguro a su vencimiento. Es una posibilidad legal y, por tanto, puede aplicarse a todas las pólizas. En unos casos se recinde el contrato por decisión del asegurador y en otros porque deja de existir el objeto asegurado y, por lo tanto, desaparece el riesgo (por ejemplo, en un seguro de asistencia en viaje cuando finaliza el viaje).
  • Negarse a pagar la indemnización. Decisión del asegurador cuando tiene la certeza de que el siniestro puede rechazarse de acuerdo con las condiciones de la póliza. El asegurador debe aportar todas las pruebas que le lleven a tomar esta decisión y comunicárselas al asegurado.
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