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De ahorrador a inversor: cuándo dar el paso

De ahorrador a inversor: cuándo dar el paso

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Gasta menos de lo que ingresas e invierte la diferencia. Así puede resumirse el camino para lograr la libertad financiera. Fácil en teoría y algo más complicado en la práctica. De hecho, convertirse en inversor es un acto de fe para muchos ahorradores.

¿Cuándo conviene pasar de ahorrador a inversor? ¿Qué cantidades conviene invertir y cómo hacerlo? ¿Qué pasa si, además, tienes alguna deuda? Estas son algunas de las dudas más habituales que surgen antes de dar el paso definitivo.

Crea tu colchón de imprevistos e invierte después

Ahorrar no es suficiente para asegurar tu futuro, pero toda inversión conlleva algún tipo de riesgo. La forma de conjugar estos dos extremos es seguir una de las pocas reglas de oro de las finanzas personales: invierte sólo el dinero que no necesites o el que puedas permitirte perder.

La traducción práctica es que antes de invertir construyas un buen fondo para emergencias. En otra palabras, que dispongas de un dinero ahorrado para hacer frente a imprevistos como una avería del coche y otros gastos inesperados. Así no tendrás que parar tu plan de ahorro e inversión ante el mínimo contratiempo.

¿Cuánto necesitas para imprevistos en tu fondo de emergencia? El mínimo recomendado es de tres meses de tus gastos fijos. El consejo más extendido es elevar la cantidad hasta los seis meses de tus dispendios. Si necesitas ayuda para empezar, en este artículo te contamos cómo crear tu fondo de emergencia paso a paso.

¿Cómo empezar a invertir una vez tienes tu colchón?

Una vez hayas reunido el dinero para tu fondo de emergencia podrás pasar de ahorrador a inversor.

¿Por dónde deberías empezar a invertir? La realidad es que hoy en día hay muchas alternativas de inversión para todos los gustos y perfiles de inversión.

Lo mejor de todo es que no necesitas esperar hasta tener 5.000 € o más para empezar a invertir. Si has empezado tu camino desde cero, hay productos con los que podrás invertir ese dinero que antes ahorrabas cada mes. Es decir, convertir tu ahorro directamente en inversión.
Los PIAS son un ejemplo de producto pensado específicamente para ahorrar e invertir pequeñas cantidades mes a mes. También hay carteras de fondos de inversión que permiten realizar aportaciones mensuales, igual que planes de pensiones o unit linked, por poner algunos ejemplos.

¿Se puede ahorrar e invertir al mismo tiempo?

Ahorro e inversión no tienen por qué ser excluyentes. Puedes ahorrar e invertir al mismo tiempo si te planificas de forma adecuada. La clave es tu capacidad de ahorro mensual y tu punto de partida.

Si cuentas con algún dinero ahorrado, podrás destinar una parte del dinero a ahorro hasta completar tu fondo de emergencia y el resto a la inversión. Con esta estrategia tardarás algo más en tener tu colchón de imprevistos, pero aprovecharás mejor el interés compuesto de tus inversiones.

Del mismo modo, si tienes una alta capacidad de ahorro también podrías combinar ahorro e inversión. Un buen punto de partida sería destinar un 70% del dinero al ahorro y el 30% restante a la inversión hasta tener los seis meses del fondo de reserva.

A modo de ejemplo, una persona con una capacidad de ahorro de 250 euros al mes podría ahorrar 175 euros todos los meses e invertir los 75 euros de forma sistemática.

¿Qué pasa con la deuda?

La deuda es un mal compañero de viaje y una de las principales causas de estrés financiero. Si acumulas alguna es normal que te preguntes si es mejor terminar con la deuda o empezar a invertir.

La respuesta depende sobre todo del tipo de deuda que sea y del tipo de inversión que tengas en mente. Como con la duda de cuándo empezar a invertir, aquí también hay una regla de oro: elige la alternativa con el tipo de interés más alto.

Para que lo entiendas mejor, si tienes una deuda con una tarjeta de crédito que te cobra intereses del 18% y el rendimiento medio que esperas conseguir con tu inversión es del 7%, empieza por la deuda y viceversa.

Con este consejo en mente, la recomendación general es:

  • Paga la deuda si tiene tipos de interés muy altos.
  • Invierte si los intereses de la deuda son bajos.

¿Es posible pagar la deuda de invertir al mismo tiempo? Sí, también existe una opción equilibrada para avanzar en ambos objetivos. En este caso no hay porcentajes recomendados para cada partida porque todo dependerá de la composición de la deuda.

Lo recomendable es empezar a pagar las deudas con un tipo de interés más elevado. Una vez que hayas saldado la primera deuda, puedes destinar ese dinero mensual que se ha liberado a pagar la siguiente deuda hasta terminar con todas.

¿Y después? Lo idóneo es que inviertas el capital que estabas usando para pagar las deudas o que, por lo menos, te platees cómo usarlo para acercarte a tus objetivos vitales y financieros.

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