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Ageingnomics: un enfoque positivo frente al envejecimiento poblacional

Ageingnomics: un enfoque positivo frente al envejecimiento poblacional

Quizás te suene la historia de un empresario inglés que, a mediados del siglo XIX, envió a sus dos mejores vendedores a África para sondear la posibilidad de vender zapatos en aquel continente. Transcurridos unos días, el primer empleado envió el siguiente telegrama: «Ninguna posibilidad de venta. Aquí nadie lleva zapatos». El segundo vendedor envió un telegrama muy distinto: «Fabulosa oportunidad. Aquí todavía no usan zapatos».

Algo parecido ocurre con la cuestión del envejecimiento de la población y de la transformación demográfica de nuestro país. La visión dominante es alarmista, se centra en los problemas y riesgos: quiebra del sistema de pensiones, disminución de la fuerza laboral, aumento del gasto médico o caída del consumo. Pero también existe otra perspectiva desde la que se pueden plantear soluciones o enfocar el tema.

Una visión abierta y constructiva

Mientras muchos solo ven amenazas, el movimiento Ageingnomics ya está comenzando a hacer calar en la opinión pública por su forma de entender el envejecimiento de la población como una fabulosa oportunidad. Sin obviar los innegables retos que conlleva la transformación de la pirámide poblacional, este concepto trata de aportar una visión constructiva y abierta a los retos que se plantean en torno al envejecimiento demográfico.

Ageingnomics

El término, que nace de la unión entre ageing (envejecimiento) y nomics (economía), fue acuñado por Fundación MAPFRE y la Universidad de Deusto para bautizar al proceso por el cual la población de más edad se convierte en un motor que impulsa el desarrollo económico y social, abriendo nuevas oportunidades en el campo laboral y de la creación, así como en la contribución al ahorro y consumo. Más allá del concepto y, pasando de las palabras a la acción, el Centro de Investigación Ageingnomics trabaja para conseguir que España lidere una estrategia mundial respecto a estas nuevas oportunidades y para divulgar una mirada positiva respecto al cambio demográfico.

De la salud, a los seguros

Salud, turismo, finanzas, seguros, urbanismo, vivienda y el propio mercado laboral van a tener que transformarse enormemente para adaptarse a las necesidades de unos ciudadanos más longevos. En lo que respecta, por ejemplo, al ámbito de los seguros, se hará necesario un cambio de los sistemas de previsión. La responsabilidad personal en la planificación financiera va a ser decisiva, tanto como la distribución más racional de los ingresos que generamos a lo largo de la vida activa. En este sentido, los productos aseguradores pueden formar parte de la solución.

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